Hernia discal, dolor lumbar (lumbalgia), molestias dorsales, tensión cervical (cervicalgia), y sus relaciones en la extremidad superior (tendinitis del supraespinoso, epicondilitis, epitrocleitis, De Quervain, …) o en la inferior (ciática o ciatalgia, síndrome del piramidal,…) pueden llevarnos a una tensión que sostenida en el tiempo se hace insoportable y hasta nos cambia el humor.
Por norma general los tratamientos habituales actúan sobre el foco de la molestia sin considerar la posibilidad de que dicha molestia provenga de otra zona del cuerpo. Operar es la última de las consecuencias de este planteamiento. Lo cierto es que en muy pocas ocasiones una operación mejora el estado del paciente.
En Optimmus te ofrecemos un análisis del cuerpo de pies a cabeza para determinar por donde empezar y te damos útiles ejercicios terapéuticos para reajustar aquellas zonas que han provocado tu malestar.


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Muy buen articulo, muy recomendable! Un cordial saludo.
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