• La mayoría de lesiones por accidente de esquí se pueden evitar con un mejor estado físico del esquiador.
  • Con cuatro simples ejercicios antes de iniciar una jornada de esquí puedes preparar tu cuerpo y reducir el riesgo de lesión.

El esquí es uno de los deportes más practicados en invierno y mucha gente lo practica como una actividad de ocio, olvidando que se trata de un deporte de riesgo si no tenemos una preparación física adecuada.

Aproximadamente el 90% de los accidentes de esquí se resuelven en ambulatorio por tratarse de luxaciones, roturas de ligamento o sobrecargas musculares o de espalda, lesiones que podrían haberse evitado si el estado físico del esquiador fuera óptimo.

Lesiones de esquí más comunes:

Rotura de LCA (ligamiento cruzado anterior): son casi el 40% de las lesiones derivadas de la práctica del esquí. Con cualquier caída o al quedar fijado un esquí en un giro nos podemos encontrar con que el momento torsional sobre la rodilla sea de tal magnitud que nada detenga la rotura del LCA.

Luxación anterior del hombro: es muy habitual poner la mano sobre la nieve al caer (se trata de un gesto intuitivo) y es más que posible que si el brazo queda por detrás del cuerpo el húmero se salga por delante.

Sobrecarga de la espalda: los cambios de sentido constantes, las flexiones, extensiones y rotaciones conllevan una tensión fuerte en la columna. Para saber si tienes sobrecarga en esta zona al finalizar la jornada túmbate boca abajo y trata de llevar la cabeza hacia el techo, elevando también pecho y tórax. Si notas pinchazos es una clara señal de sobrecarga.

¿Cómo reducir las lesiones?

Para mejorar la práctica del esquí OptiMMus te recomienda realizar unos ejercicios suaves antes de salir a pistas para activar y lubricar las articulaciones.

  1. Cuello. Movilizaciones de cuello con rotaciones, flexiones y fuerzas laterales de intensidad moderada, siempre aplicadas con las manos sobre la cabeza. Puedes ver los ejercicios paso a paso en el post ‘Ejercicios fáciles para eliminar el dolor cervical’.
  2. Hombros. Rotaciones de hombro muy lentas que te permitan sentir el movimiento de cada músculo, siendo consciente de la zona que estás trabajando. Debemos hacer hacia delante y hacia atrás sin mover la espalda o el cuello, solo los hombros.
  3. Columna. Realizar extensiones de columna. Existen múltiples ejercicios para ello tumbados en el suelo, pero entendemos en OptiMMus que la nieve no lo permite por lo que te proponemos extensiones de columna de pie: apoyado en una pared, llévate hacia atrás una piernas mientras te sostienes sobre la otra. Poco a poco ves notando como la musculatura de la parte posterior del muslo y del la espalda se van tensando.
  4. Rodillas. Finalizar con flexiones de rodilla con las que notes como los muslos se te cargan un poco es una buena preparación para disfrutar del esquí sin riesgos. Sentado con las botas puestas levanta los pies del suelo a la vez hasta que las piernas te queden rectas. Las botas son un peso ideal para hacer trabajar los músculos que sujetan tu rodilla.

Para obtener más información sobre esquí, lesiones y cómo prevenirlas puedes contactar con OptiMMus a través del correo electrónico daniellopez@optimmus.com o llamando al 605899 423.

En OptiMMus somos especialistas en optimizar tu rendimiento, reducir lesiones y eliminar el dolor recalibrando tu cuerpo y mente.

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